Por qué te gustan los vinos que te gustan

Pareciera ser que cuando no sabemos nada sobre vinos pararnos frente a un anaquel en una licorería o supermercado resulta sencillo, pues vamos directo a la botella que ya conocemos y siempre compramos lo mismo. Sé que me gusta, no tengo idea de por qué, pero así está bien. Me siento seguro con mi compra.

Imagen tomada de: altonivel.impresionesaerea.netdna-cdn.comPero cuando un consumidor regular empieza a sumergirse en el profundo mundo del vino y prueba productos nuevos, la vida se le complica. Ahora, estar parado frente a una estantería, es una experiencia diferente: ¿qué vino escojo? ¿me gustará lo que voy a comprar? Si registró fotográficamente las etiquetas de los vinos que le agradaron en las degustaciones a las que asistió, su elección será más sencilla; de lo contrario, sólo le queda apelar a su memoria y tratar de recordar por qué le gustó el vino que probó.

Es por ello que siempre comento en las actividades que dirijo, que se trata de “tomar con conciencia”. Si bien esta frase podría aplicarse al tema de consumo responsable -al cual trato no sólo de apegarme y profesar, porque sin duda no hay mejor experiencia que la que se recuerda bien al día siguiente-, cuando hablo de tomar con conciencia me refiero al hecho de reconocer por qué me gusta ese producto que estoy degustando… ¿Qué lo hace grato a mi paladar?

Imagen tomada de: amazonaws.comPoder dar respuesta a esas preguntas es lo que hará que pararse frente a un grupo de vinos para seleccionar uno, no solamente sea menos intimidante, sino que – además- mejore las probabilidades de seleccionar un producto que te encante cuando lo descorches.

Cómo reconocer lo que te gusta

Para saber qué te gusta lo primero que debes identificar son tus preferencias personales. Olvidémonos por un momento del aspecto económico, no se trata de vinos de bajo precio o costosos, se trata de saber qué te agrada en términos sensoriales, algo absolutamente individual.

Debes concentrarte al momento de degustar y, si estás acompañado por un profesional, pedirle que te ayude a identificar esos adjetivos que te permitirán definir el estilo de vino de tu preferencia. Esto lo comento porque decir “me gustan los vinos secos” no es suficiente cuando llegas a una licorería, pues el asesor podría decirte: “casi todos los vinos que tenemos en el anaquel son secos”. Secos significa que tienen un mínimo contenido de azúcar residual, casi imperceptible, y entonces en esa categoría entrarían blancos, tintos, algunos rosados, los espumosos brut, por solo mencionar algunos.

Imagen tomada de: monthlyclubs.comLos aspectos que debes reconocer están ligados, como lo comenté anteriormente, con las sensaciones que te produce el vino en nariz y boca:

  • Intensidad aromática: registra si te agradan los vinos que tienen una potencia alta (puede percibir los aromas desde que están sirviéndote el vino) o si prefieres aquellos que tienes que oler más de cerca a la copa. No se trata aquí de reconocimiento de cada aroma, sino de la magnitud con la cuál se perciben en conjunto
  • Sabores y sensaciones táctiles en boca: registra cuáles percibes con mayor facilidad, coloca adjetivos que las describan, cuáles tienen mayor permanencia, cuáles te agradan y cuáles te desagradan:
    • Dulce (seco, abocado, semi-dulce, dulce)
    • Ácido (soso, verde, acidulado, terso, con nervio)
    • Salado (sin salinidad, mineral, con salinidad)
    • Amargo (sin amargor, despedida o salida amarga)
    • Astringencia: sensación de aspereza, principalmente en la lengua. Puedes percibirla también en las mejillas, el paladar y la zona gingival (agresiva, áspera, aterciopelada, educada, sedosa)
    • Alcohol (caliente o fresco – alto/medio/bajo)
    • Cuerpo (acuoso, delgado, carnoso, voluminoso)
    • Persistencia (breve, prolongada, larga)

Al finalizar el ejercicio, escribe tu apreciación global del producto, indicando si te agradó o no, y por qué.

Una vez que hayas hecho este análisis con dos o tres vinos blancos de diferentes tipos de uva, y hagas el mismo ejercicio con vinos tintos, tendrás un parámetro que te permitirá conocer cuál es el estilo te define.

En la próxima entrega escribiré sobre los tipos de vino para que puedas cotejar tu análisis y saber entonces por qué te gustan los vinos que te gustan, y tener certeza, al momento de la compra, que tu descorche será satisfactorio.

¡Salud!

Elizabeth Yabrudy I.