Viña Los Vascos: la recompensa del afinamiento en botella

La versión corta de este texto fue publicada ayer, 7 de junio, en el portal graciasalvino.com, el cual les invito a visitar, ya que tiene mucha información de interés para los aficionados al vino.


Por lo general, el consumidor común de vino adquiere los productos del anaquel para descorcharlos de inmediato, sin pensar si el mismo tiene -o no- potencial de guarda, remitiéndose casi siempre a buscar etiquetas con añadas lo más reciente posible.

Si bien lo anterior es lo más natural y es la recomendación que uno recibiría de un experto, la realidad es que en la actualidad hay muchos vinos en los anaqueles de las licorerías venezolanas que datan de cosechas de hace cuatro, seis u ocho años, los cuales se encuentran no solamente en perfecto estado, sino que, a su vez, pueden sorprender gratamente el paladar del catador.

Un ejemplo de ello son los vinos de la gama de inicio de Viña Los Vascos, específicamente el Sauvignon Blanc 2013 y el Cabernet Sauvignon 2012. La pregunta que cualquiera podría hacerse es: ¿De verdad esos vinos chilenos están correctos, si se supone que son productos para ser consumidos jóvenes?

LA DEGUSTACIÓN

La respuesta a la pregunta anterior es sí. No solamente están correctos; son vinos que se mantienen vivos para el disfrute del consumidor porque han evolucionado de una forma hermosa, para ofrecer algunas características que posiblemente no eran las que tenía en mente su enólogo cuando los creó, pero las cuales lo sorprenderían gratamente.

EYI Los Vascos WhiteEl Sauvignon Blanc (2013) se presenta en vista con un color amarillo pálido, límpido, aun brillante y ligero en copa. Una nariz de intensidad media permite reconocer aromas de frutos cítricos como el pomelo, así como algunas notas de piña madura y melocotón, las cuales se conjugan con el carácter herbáceo/vegetal del vino. Su delicada entrada dulce desaparece inmediatamente para dar paso a una acidez media y a un carácter mineral/salino que se percibe en nariz y que se confirma en el paladar. La sensación de alcohol es media, así como el cuerpo del vino, que persiste en boca gracias a una frescura a la que algunos no apostarían en un vino blanco con cinco años de edad.

EYI Los Vascos RedPor su parte, el Cabernet Sauvignon (2012) decide no esconder su edad y se muestra con un color rubí que degrada hacia el granate, en una capa de profundidad media, con buen brillo y lento andar en copa. Sorprende su intensidad en nariz y su compleja paleta aromática, especialmente para un vino que nunca pasó por barrica. Inicialmente se perciben aromas reductivos que se mezclan con ciertas notas de sotobosque. Pero al dejarlo respirar, se consiguen notas de frutos negros de bosque en confitura, pinceladas de lavanda, aromas balsámicos y un delicado toque de eucaliptus totalmente amalgamado con el resto de la paleta. Su entrada en boca es intensa, pudiéndose confirmar los aromas en el paladar, acompañados por un delicado dulzor y una acidez media. Taninos aterciopelados se conjugan con un cuerpo medio/alto, con buena presencia de alcohol, en un vino de persistencia larga que, con seis años de vida, genera una excelente conversación entre quienes lo degustan.

LA INVESTIGACIÓN

Me atrevo a generalizar, porque entiendo que la mayoría de los consumidores quieren comprar y no detenerse a investigar sobre la bodega que produce un vino y, mucho menos, cómo el mismo es elaborado. Pero hacer lo propio fue lo que me permitió entender los tras bastidores de estos vinos jóvenes de Los Vascos y por qué me sentí recompensada al poder disfrutar de su afinamiento en botella.

Viña Los Vascos es una bodega chilena, pero es parte del Domaines Barons de Rothschild (Lafite), por lo cual sus vides y la producción de sus vinos tienen una alta influencia francesa. El Barón Eric de Rothschild tienen una frase en el sitio Web de la viña, que marca el inicio de la respuesta a la pregunta antes hecha: “Ser pioneros en Chile era un desafío apasionante y hemos escogido un terroir excepcional”. La longevidad de un vino se piensa desde el viñedo, cuando la tierra y el clima en el cual se cultiva la vid son los aptos para que una cepa en particular se desarrolle adecuadamente y de su óptimo fruto. Las vides de Sauvignon Blanc de esta bodega provienen de Casablanca y Leyda, en la región de Aconcagua, regiones costeras de Chile que en los últimos años han demostrado dar uvas con una esencia particular. Por su parte, las variedades tintas son cultivadas en viñedos propios de la firma, en la zona central de Colchagua, en 640 hectáreas que se encuentran en los faldeos del Cerro Cañetén, a 130 metros de altitud, con suelos de origen volcánico y tierras franco arcillosas y con arenas graníticas, las cuales le dan potencia y estructura a la Cabernet Sauvignon. Aunado a todo lo antes expuesto, dos frases claves que le permiten entonces a Los Vascos producir vinos de calidad aun en su línea baja: expresión de terroir y bajo rendimiento (pocas uvas, concentradas en aroma y sabor).

ASPECTOS DE LA VINIFICACIÓN QUE INCIDEN EN LA GUARDA

Antes de ser embotellados, todos los vinos pasan por tres etapas que van a incidir en su desarrollo y evolución como producto de calidad. En la etapa pre-fermentativa, se debe tomar en consideración la selección de las uvas, evitando bayas aporreadas y elementos ajenos a la uva en sí, como hojas y ramas, entre otros; también un estrujado/prensado que no rompa las semillas, una maceración que permita extraer aromas y sabores de las variedades, por solo mencionar algunos aspectos.

En términos de la fermentación alcohólica, la selección del tipo de cuba (acero inoxidable, barrica, cemento), el tipo de levadura a utilizar (indígena o comercial) y la temperatura/duración de la fermentación son elementos que marcan una diferencia importante en el producto final. Las levaduras indígenas le darán un carácter particular al vino, mientras que las comerciales se usarán para obtener mayor homogeneidad en el producto final. Con el uso del acero inoxidable, temperaturas bajas y fermentación lenta, se conseguirán vinos ligeros, pero con una carga importante de aromas propios de la variedad. La presencia de la barrica durante esta etapa le va a otorgar mayor textura y estructura al vino, mientras se trata de “preservar” los aromas/sabores primarios de la uva.

En la etapa post-fermentativa, la mayoría de los vinos tintos (y pocos blancos), realizarán una segunda fermentación conocida como fermentación malo-láctica, la cual transforma el ácido málico -similar el que encontramos en la manzana verde- en ácido láctico. Este proceso, además de transformar la acidez y la textura del vino, volviéndolo más untuoso y otorgándole aromas con carácter lácteo como la mantequilla, servirá en términos de la guarda, para incrementar la estabilidad biológica de los vinos.
Los blancos casi siempre van a pasar por un proceso de estabilización en frío, que evita la precipitación de cristales de tartrato, conocidos como diamantes del vino, en el fondo de la botella. En el caso de estar buscando mayor complejidad y durabilidad de un vino, el enólogo apostará a su crianza en barrica, la cual más allá de los aportes aromáticos de la madera, integrará los taninos y estabilizará el color.

Apenas he nombrado algunos de los aspectos de la vinificación que inciden en la guarda y afinamiento del vino. Son muchos los factores que un bodeguero debe tomar en consideración cuando decide producir vinos de calidad, así como muchas las decisiones que el enólogo debe considerar para hacer un producto que perdure en el tiempo y se desarrolle de manera adecuada.

CONDICIONES IDEALES DE GUARDA

Cuando el vino llega al anaquel, la responsabilidad de sus cuidados entra en manos de su distribuidor/vendedor y del consumidor. En este sentido, es importante tomar en consideración ciertas condiciones que garanticen que ese vino elaborado con los cuidados antes mencionados, llegue a la copa en perfecto estado:

  • Posición: si las botellas están selladas con corcho natural en cualquiera de sus versiones, debemos conservar el producto acostado, de modo que el vino mantenga el corcho húmedo.
  • Temperatura: lo principal es que sea constante. La temperatura óptima de guarda es entre 14 ºC y 16ºC, por debajo de eso el vino de alguna manera se apaga; por encima, envejece prematuramente.
  • Iluminación: se debe conservar el vino en ausencia de la luz, ya que esta favorece la oxidación.
  • Vibración: las vibraciones fatigan al vino y evitan que se exprese correctamente. Es por ello que si viajamos y traemos un vino con nosotros, debemos darle chance a que se recupere de su travesía antes de consumirlo.
  • Humedad: si se tiene posibilidad de controlarla, es ideal entre 75% y 80%, para impedir la desecación y contracción del corcho. Por debajo de ese porcentaje, se secan los tapones; por encima, puede aparecer moho entre la cápsula y el tapón
  • Ventilación: debe haber circulación de aire en el lugar donde se almacena el vino, especialmente si no es una bodega establecida para este propósito.

Si no cuentas con una nevera especial, uno de los mejores lugares para guardar y afinar los vinos en casa, es un closet de poco uso, que se encuentre en la parte menos caliente de tu hogar y donde no se almacenen productos con olores. Recuerda acostar las botellas y dejar que el closet se ventile de vez en cuando.

¿CUÁNDO LO DESCORCHO?

Acidez, alcohol y astringencia son los pilares de soporte para la crianza y afinamiento de un vino, pero son factores que solamente vamos a conocer si descorchamos el producto o si tenemos la dicha de contar con un aparato tipo Coravin™, que nos permita extraer el vino sin sacar el corcho.

Los vinos que tienen una larga guarda en barrica, pueden permanecer mucho más tiempo en la botella, consiguiendo amalgamarse de forma hermosa para brindar mayor elegancia a quien los consume. En algunos casos, pueden durar 15, 20 o 30 años, dependiendo de muchos de los factores antes descritos como los aspectos de la vinificación y las condiciones de guarda.

Vinos con crianza media, entre 12 y 18 meses, evolucionan muy bien en un periodo entre 4 y 8 años, mostrando entonces su nobleza. Primeros son potentes y de gran carácter, y con el tiempo se ablandan sin perder su firmeza.

Los vinos jóvenes se recomienda descorcharlos máximo entre dos y tres años después de su cosecha, si queremos percibir en ellos los aromas, frescura y acidez de cuando fueron elaborados. Pasado ese tiempo, si el vino ha tenido condiciones ideales de guarda, comenzará a evolucionar dentro de la botella, cambiando de color, disminuyendo su intensidad aromática, modificando el tipo de aromas y ofreciendo menor acidez/alcohol/taninos. Pero siempre podemos llevarnos gratas sorpresas como nos ocurrió con las dos añadas de Los Vascos, 2013 para el blanco, y 2012 para el tinto.

¡Salud!

Elizabeth Yabrudy I.

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¡Salud por ti, Sauvignon!

Comparto el texto publicado el pasado viernes (4 de mayo) en TendencyBook, a propósito del Día Internacional del Sauvignon Blanc


EYI_Sauvignon-TBEl Día Internacional del Sauvignon Blanc lo celebramos el primer viernes de mayo, para rendir homenaje a los vinos blancos elaborados con una de las variedades más conocidas del mundo. Me atrevo a decir que todos hemos tomado alguna vez una copa de Sauvignon Blanc.

Es una cepa de origen francés, pero no se ha determinado si proviene de la zona del Loira o del Suroeste. En cualquier caso, se cultiva hoy día en muchas zonas vitivinícolas del mundo. Se trata de una uva que resalta por su carácter vegetal en nariz y su alta acidez/frescura en boca.

Con la Sauvignon Blanc se general vinos que entran en la categoría de blancos ligeros y altos en acidez. En general, estos productos presentan una intensidad aromática media a media/alta, con predominio de aromas herbáceos y vegetales, así como frutales. La expresión de los mismos depende del clima del área de cultivo. En zonas frescas, por ejemplo, las frutas cítricas y tropicales se conjugan con algo de hierba recién cortada y pimentón. En zonas más cálidas, se hacen presentes algunas notas de melón blanco, así como de durazno y melocotón; mientras que en zonas frías, el carácter herbáceo prevalece, acompañado por algo de kiwi y grosella espinosa.

Cuando pensamos en tomar un Sauvignon, solemos asociarlo con un vino ligero, el cual nos ofrecerá frescura y una alta acidez. Esto lo conseguimos cuando su proceso de vinificación se realiza en cubas de acero inoxidable, que es por lo general la forma como se produce. No obstante, algunos enólogos apuestan a algunos Sauvignon Blanc con mayor carácter y estructura, por lo cual dejan reposar el vino sobre sus lías, lo fermentan en barrica e, incluso, hacen una crianza corta en roble. Si este es el caso, algunos aromas nuevos aparecerán como notas de levadura, miel, pan tostado o madera; mientras que el vino seguirá teniendo buena acidez (aunque no tan punzante), pero se sentirá mayor cuerpo en boca.

Partiendo de los puntos anteriores, cuando hagas la elección de un Sauvignon Blanc frente al anaquel, debes considerar su origen y proceso de vinificación. Por ejemplo, en el caso de Chile, si la etiqueta te indica que el vino proviene de Casablanca, te encontrarás en copa un producto ligero, de intensidad media/alta en nariz, con aromas bastante cítricos y herbáceos, cargado de acidez y mineralidad. Si el vino es del Valle Central, tendrá una graduación alcohólica mayor, será menos ligero que el anterior, y en nariz saldrán algunos aromas de frutos con semilla, además de los antes mencionados, con una acidez un poco menos marcada. Si el vino indica en la etiqueta alguna frase como “crianza sobre lías”, “sur lie”, “fermentado en barrica” o “roble”, sabrás entonces que descorcharás un vino con mayor estructura, el cual podrás usar mejor para armonizar con comidas, que como aperitivo.

Una copa de Sauvignon Blanc es siempre una excelente opción. Cuando tengas chance, adquiere una botella de diferentes zonas de un mismo país y haz una degustación comparativa para que puedas apreciar como una misma variedad puede expresarse de diferentes maneras. Celebra hoy con un Sauvignon Blanc.

¡Salud y feliz día Sauvignon!

Elizabeth Yabrudy I.

Vive Le Champagne!

Comparto un texto publicado hoy en el portal web tendencybook.com


Burbujas para celebrar y ser celebradas. Hoy es el Día del Champagne y en muchos lugares del mundo, el festejo durará 24 horas, tiempo suficiente para alzar nuestras copas y brindar por esta exquisita bebida.

Si bien hay muchas versiones de vinos espumosos en el mundo, el champán es sin duda uno de los más famosos y prestigiosos. Su nombre se ha ganado el respeto de todos, pero también ha sido utilizado para popularizar este estilo de bebida, haciendo caso omiso al respeto de la Apelación de Origen, formalmente establecida en 1936.

Champán, Champaña o Champagne no son nombres genéricos. Los mismos corresponden al vino espumoso producido en la región francesa del mismo nombre, localizada al norte de Francia, cerca de París, protegida por normativas legales bastante estrictas.

El champán se produce principalmente con tres variedades de uvas: Pinot Noir (tinta), Pinot Meunier (tinta) y Chardonnay (blanca), pero también pueden usarse otras cuatro cepas como Pinot Blanc, Pinot Gris, Arbane y Petit Meslier. La región, con alrededor de 34 mil hectáreas, está dividida en cinco zonas: Montagne de Reims, Vallée de la Marne, Côte des Blancs, Côte de Sézanne y Côte des Bars, las cuales en conjunto generan cerca del 20% de los vinos espumosos consumidos en el mundo.

La producción de la champaña está ligada al conocido Método Tradicional, llamado en la zona Méthode Champenoise, en el cual la burbuja del producto se consigue gracias a una segunda fermentación que ocurre dentro de la botella. La maduración posterior es fundamental porque es la que le otorga el carácter a los vinos, por lo cual deben mantenerse reposando sobe las lías por un mínimo de 12 meses, aunque la mayoría de las casas los dejan por mucho más tiempo.

Hay dos formas de clasificar los vinos espumosos de la región de Champagne: una está relacionada con la selección de las uvas para su elaboración; la otra, con el grado de dulzor del producto. Conocer ambos aspectos es muy importante al momento de hacer la selección frente al anaquel o en el restaurante, para que la misma sea adecuada para la ocasión de consumo.

Cómo entender la etiqueta

Vintage: un producto excepcional. Champaña producida con las uvas de un solo año. El año de la cosecha aparecerá en la etiqueta.

Prestige Cuvée: el tope de línea de la casa productora

Blanc de Blancs: espumoso blanco elaborado exclusivamente con uvas blancas, principalmente con Chardonnay

Blanc de Noirs: espumoso blanco elaborado con uvas tintas, principalmente con Pinot Noir, aunque en algunos casos también puede contener Pinot Meunier

¿Seco o Dulce?

Hay muchas etiquetas de champán que indican con un adjetivo, el contenido de azúcar que hay en el producto. Este es añadido antes de colocarle el corcho, en un proceso conocido como dosage, el cual administra el licor de expedición (liqueur d’expédition), de acuerdo con el grado de dulzor que se quiera:

Brut Nature: 0 – 3 gr de azúcar por litro
Extra Brut: 0 – 6 gr de azúcar por litro
Brut: menos de 12 gr de azúcar por litro
Extra Dry: 12 – 17 gr de azúcar por litro
Sec: 17 – 32 gr de azúcar por litro
Demi-Sec: 32 – 50 gr de azúcar por litro
Deux: más de 50 gr de azúcar por litro

Hoy brindamos por el Día del Champagne, pero como bien lo dijo en algún momento la señora Lily Bollinger (1899-1977), parece que siempre hay una buena excusa para tomar champán: “Bebo champagne cuando estoy feliz y cuando estoy triste. Algunas veces lo bebo cuando estoy sola, pero cuando estoy acompañada, lo considero obligatorio…”.

¡Salud!

Elizabeth Yabrudy I.

CWE Boot Camp: are you ready to pass the exam?

​I have shared my experience at CWE Boot Camp in the Official Blog of the Society of Wine Educators. Here is a copy of the text. Hope you enjoy it!


Officially called Preview Seminar, CWE Boot Camp is a special training designed for those people who want to take the Certified Wine Educator exam. One might wonder: “if I feel confident, why should I attend it?” I will answer this question from my personal experience.

EY_CWE_BootCamp01I registered for Boot Camp this year, in the context of the Society of wine Educators Annual Conference. I wanted to know how prepared—or not prepared at all—I was to take the exam.

One of the many reasons this experience was important for me is because I wanted to get as much information as I could—particularly as related to the theory/written component. There is not too much time in a one-day workshop to go depth in terms of theory, and that is obviously something you have to study by yourself. However, Jane Nickles, SWE’s Director of Education and Certification and the leader of this seminar as well, gave the attendees not only some study tips but also exam strategies, including logical thinking tools.

And then there’s the essay. You know the material, you feel ready to be tested, but do you really know how to express your ideas coherently in an essay? During this seminar, you exercise how to schematize your ideas, breaking them in three main parts: introduction, key points and conclusion. Practice, practice, practice!

EY_CWE_BootCamp02Tasting is the other component of the exam. Blind tasting is a challenge for most people. As you probably know, during the CWE Exam you have two identification portions: Varietal and Appellation and Faults/Imbalances. As wine professionals, we are tasting wines very often. But what are you tasting and what will show up during the exam? The CWE Preview Exam confers you the opportunity to know the dynamic around the Varietal and Appellation wine identification through an amazing tasting of four flights of six wines each, followed by a “mock exam”.

Going back to the point I am trying to make here: maybe you could feel you are ready, but suddenly you are in front of some wines you have never tasted before… Or you thought you could clearly distinguish between an Oregon Pinot Noir and a red Burgundy, but during Boot Camp you realize you are not that good.

Something similar can happens to you during the Faults/Imbalances wine identification. If you are not familiar with them (that is, if you have not practiced with the SWE Wine Fault Kit before), you will be surprised. The good news is that, during Boot Camp, the instructor explains how this portion of the exam works and additionally unveils some “tricks” for selecting the correct answer. However, you have to practice and sharpen your senses to do a good job.

Why should you take to CWE Preview Seminar? Two answers: if you—like me—want to get a personal and closer look to the different components of the exam in order to measure how ready or not you are, this is the most valuable chance you will have. On the other hand, if you are confident you are ready, you can pre-test yourself during this event, especially in the Varietal and Appellation and Faults/Imbalances components of the exam. If you do great, take the next step. If you don’t, breathe deeply and continue practicing. You will do better next time.

After my experience, I truly believe that being part of the CWE Preview Seminar gives you a great opportunity to be part of the reduced amount of people who pass the entire CWE Exam in their first-time. Don’t you want to be in that 12%? I do!

Keep studying, continue practicing, taste as much wines as you can, but overall, have fun during the whole experience. And, of course, register yourself for the next CWE Boot Camp.

Cheers!

Elizabeth Yabrudy I.

¡Salud por ti, Garnacha!

Comparto a continuación un texto de mi autoría, publicado hoy en TendencyBook.


IMG_20170915_152516_404Hoy es el tercer viernes de septiembre, por lo que celebramos el Día Internacional de la Garnacha. Hacemos un brindis por esta tinta española (que también tiene su versión blanca) y una de las uvas más plantadas en el mundo, que produce vinos que reflejan no solamente su personalidad como varietal, sino la expresión del suelo y del cuidado que tanto el viticultor como el enólogo le den.

Se conoce como Grenache Noir en Francia y como Cannonau en Italia. Suele dar origen a caldos de alto volumen alcohólico y buen cuerpo, de acidez y taninos medios, que enamoran a quien los degusta porque sus aromas están bastante asociados a los frutos del bosque, especialmente los rojos, así como a ciertas especias como anís y canela.

La Garnacha es una variedad versátil con la cual se producen diferentes estilos de vinos. El famoso Oz Clark, autor del libro “Grapes & Wines”, define a esta cepa como “The wild woman of wine”. Salvaje pero delicada, es famosa por los rosados que a partir de ella se elaboran tanto en España como en Francia, así como también por algunos varietales tintos jóvenes y afrutados. En algunos casos, cuando se trabaja con parras viejas y de poco rendimiento, da lugar a vinos intensos, más complejos y de larga guarda, en los que florecen ciertas notas de higos, tabaco, cuero y aromas terrosos. Con ella se producen, además, vinos dulces y fortificados.

Si bien es una variedad que puede lucirse por sí misma, es la compañera ideal de muchas otras uvas. En España se mezcla con Tempranillo, Mazuelo (Carignan) y/o Cabernet Sauvignon; en Francia, con Sirah, Carignan y Mourvèdre; en Australia y en Estados Unidos (especialmente en Texas), forma parte de los famosos GSM (Grenache / Shiraz / Mourvèdre).

A la Garnacha le gusta el clima cálido, por lo cual se ha adaptado muy bien en el centro y el sur de España (Priorat, Rioja, Navarra y Campo de Borja), en el sur de Francia (Languedoc-Roussillon, Provenza y el Valle del Ródano), en las islas italianas (Cerdeña y Sicilia), en algunas zonas de Estados Unidos (Valle Central de California, Washington y Texas) y en la región Sur de Australia.

Aunque en Venezuela no se cultiva la Garnacha, en los anaqueles especializados en vino se pueden conseguir algunos ejemplares de esta cepa, bien sean varietales o vinos de corte. Algunos de ellos:

  • Flor de Unx (rosado de Navarra)
  • Belate Tinto (rosado de Navarra)
  • Señorío de Unx Garnacha (tinto de Navarra)
  • Tobelos Garnacha (tinto de Rioja)
  • La Montesa (blend tinto de Rioja)
  • Camins del Priorat (blend tinto del Priorat)
  • B&G Passport Chateauneuf-du-Pape (blend tinto francés)
  • B&G Passport Cotes-du-Rhone (blend tinto francés)

Esperando que los lectores tengan ya su copa servida, brindo entonces por la maravillosa Garnacha.

¡Salud!

Elizabeth Yabrudy I.

¡Feliz Día Cabernet!

Comparto el texto publicado hoy en TendencyBook, a propósito del Día Internacional del Cabernet


EYI_CabernetHoy se celebra en el mundo el Día Internacional del Cabernet. La fecha varía cada año, pero siempre es el jueves antes de Labor Day. Un festejo para esta uva nativa de Burdeos, Francia, producto del cruce entre Cabernet Franc y Sauvignon Blanc.

Diversas razones pueden motivarnos a celebrar por esta variedad:

  • Es la reina de las variedades tintas, conocida y consumida por muchas personas alrededor del mundo
  • Se cultiva en la mayoría de los países productores de vino, ya que se adapta a diferentes tipos de clima. En la actualidad, China tienen el liderazgo con una extensión de terreno que supera las 150 mil hectáreas; le sigue Francia con poco más de 50 mil, y luego Chile con 40 mil
  • Puede vinificarse de diversas formas, para dar origen a distintos estilos de vino: afrutados y frescos (maceración carbónica); jóvenes, con o sin paso por barrica; con crianza media a larga, de buena estructura tánica, complejos en nariz y boca
  • Sus vinos se embotellan en muchas ocasiones como varietales, pero esta cepa también es una excelente compañera en vinos de corte, tal como lo demuestran los afamados vinos de Burdeos, algunos de los llamados Super Toscanos, los australianos que la combinan con la Shiraz, entre otros
  • Algunos de sus aromas como la grosella negra (también llamada casis), el eucaliptus y el pimentón verde, la distinguen de otras variedades tintas
  • Quienes aman los vinos con potencian tánica, consiguen en la Cabernet una gran aliada
  • Tres regiones vinícolas, en particular, han trabajado arduamente con esta variedad para crear excelentes vinos: Burdeos, en Francia, especialmente la zona de lado izquierdo del rio; Napa, en California, Estados Unidos; Colchagua, en Chile

Podría continuar puntualizando razones para enamorarse de esta cepa, pero creo que no hace falta porque tiene ya muchos seguidores. Quienes disfrutan de un Cabernet, lo hacen porque es una cepa que suele presentar un hermoso color rubí en copa, generalmente de buena profundidad. En nariz sus vinos tienen una intensidad media que conjuga aromas de frutas negras de bosque con ciertas notas florales, algo de pimienta y aromas vegetales. En boca se percibe un suave dulzor que se balancea con la acidez de la uva, un cierto toque amargo al despedirse, una carga importante de alcohol y una astringencia que suele ser marcada, pero que en productos bien trabajados puede volverse aterciopelada y no agredir en lo más mínimo el paladar. Es una variedad potente que siempre se hará sentir, incluso cuando sea vinificada para producir vinos jóvenes y afrutados.

La lista completa es larga, pero comparto con los lectores algunas de mis etiquetas favoritas, disponibles en el mercado local:

  • Escorihuela Gascón Cabernet Sauvignon (Argentina)
  • Las Moras Black Label Cabernet Sauvignon (Argentina)
  • Trapiche Medalla (Argentina)
  • Kaiken Ultra Cabernet Sauvignon (Argentina)
  • Montgras Cabernet Sauvignon (Chile)
  • Los Vascos Reserva Especial (Chile)
  • Falernia Cabernet Sauvignon (Chile)
  • Montes Clásico Cabernet Sauvignon (Chile)

Celebremos entonces, con copa en mano, el Día del Cabernet. ¡Salud!

Elizabeth Yabrudy I.

Día Mundial del Malbec

Replico en este espacio, con algunos ajustes, el texto que escribí para tendencybook.com, publicado el día de hoy.


Hoy levantamos nuestras copas, pintadas de rubí con destellos violáceos, para celebrar un día especial para la viti-vinicultura argentina: el Día Mundial del Malbec.

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Desde el 2011, gracias a una iniciativa de este país austral, el mundo rinde homenaje a una variedad que cautiva distintos paladares, debido a todo el potencial que tiene para ofrecer. En Estados Unidos, Reino Unido y Canadá, principalmente, se hacen grandes celebraciones en torno a esta cepa emblemática de Argentina, que llegó desde Francia (Cahors) a mediados del siglo XIX.

Exactamente el 17 de abril de 1853, el político argentino Domingo Faustino Sarmiento entregó una propuesta al Gobierno para ampliar y diversificar la industria vitivinícola del país, entre otras cosas trabajando de la mano con el agrónomo francés Michel Aimé Pouget, quien se encargó de llevar semillas y plantas de diversas variedades francesas. Así arribó el Malbec a Argentina, donde consiguió adaptarse perfectamente, como si esa fuera su zona de origen.

Uno de los aspectos mágicos de esta cepa es que puede ser trabajada en el viñedo y en la bodega para satisfacer diferentes gustos, sin perder su esencia: color intenso; aromas de frutos negros conjugados con violeta, especias dulces y chocolate; perfecto balance de sabores, de agradable astringencia y buen cuerpo. Algunos estilos que podemos encontrar en las distintas botellas:

EY_MWD_CO01Suave y Afrutado: vinos jóvenes, sin paso por barrica (o con un corto paso), cuyo color vibrante y facilidad para ser bebido atrae a muchos consumidores, especialmente a los Portillo Malbec es una excelente opción para quienes disfrutan de este estilo de vino. Las uvas de Portillo (Bodegas Salentein), se cultivan a una altura de 1.050 msnm, en Tunuyán (Valle de Uco), Mendoza. Su enólogo, Gustavo Bauzá, se encarga de producir un vino joven, brillante en vista, con un hermoso color rubí con destellos violáceos. Los aromas que se desprenden de la copa cautivan a quien tiene el placer de percibirlos. Mucha fruta negra madura, como ciruelas pasas y moras, se conjugan con una sutil nota floral, así como con toques de regaliz y chocolate negro. Su suave entrada da paso a una fresca acidez y a esa sensación salina del vino argentino; cada sorbo te permite confirmar los aromas en boca, mientras el vino se despide con un delicado amargor. La sensación de astringencia es baja a media, así como su cuerpo, por lo cual este vino puede disfrutarse bien sea solo, o acompañado de algunos platillos como el Carpaccio de Res a la Parrilla que preparan en el restaurante Moreno.

EY_MWD_CO02Vivo y Poderoso: su estilo afrutado se conjuga con una crianza media (6 a 12 meses en barrica), para dar lugar a un vino con carácter, que acompaña perfectamente a la Generación X en sus reuniones entre amigos, o en el logro de sus metas. En días pasados tuve oportunidad de degustar, nuevamente, el Salentein Reserve 2011. Para los argentinos esta añada fue catalogada como muy buena; la forma como se sigue expresando este Malbec, seis años más tarde, lo confirma. Sus uvas proceden de dos zonas diferentes, a mayor altura que las del Portillo (alrededor de 1.200 msnm). Es un vino con mayor complejidad, en el cual su enólogo, José Galante, realiza la fermentación maloláctica en roble, para ganar complejidad en el vino, seguida por la crianza del producto por alrededor de 12 meses, en barricas francesas (70%) y americans (30%). Salentein Reserve presenta mayor extracción de color en su análisis visual, así como un mayor peso en la copa, la cual esculpe con sus gruesas piernas. Su nariz intensa conjuga todos los atributos afrutados del Malbec con el aporte de la madera, que potencia las especias y saca a flote las notas de vainilla y flores secas. En boca inicia con un dulzor que rápidamente se balancea con la acidez y la mineralidad del vino. Su agradable sabor es acompañado por una carga tánica que se impone, pero no agrede. Tiene un cuerpo medio a alto, y una grata intensidad, la cual permanece de forma prolongada cuando el vino se despide. Gracias a la invitación de Casa Oliveira, tuve el placer de degustar este vino con la Costilla de Cerdo que preparan en el restaurante Moreno, la cual estaba acompañada con un dulce de plátano maduro y un pastel de arepa. La armonía resulto espectacular.

EY_MWD_CO03Intenso y Complejo: la paciencia de una larga guarda (más de 12 meses en barrica) se percibe en el producto final, el cual seguramente un Baby Boomer, reflexivo y en búsqueda de estructura, apreciará infinitamente. Siguiendo con la referencia de Bodegas Salentein, es pertinente nombrar en este estilo de vinos al Salentein Primus, un vino que se elabora -según cuenta la bodega- únicamente cuando la cosecha es excepcionalmente superior. Su producción también está a cargo del enólogo José Galante, quien culmina su obra maestra al llevar al vino a las barricas de roble francés, donde lo deja reposar por 18 meses para que el mismo se integre con la madera, dando origen a un Malbec intenso y complejo.

Con más de 39 mil hectáreas de viñedos cultivados de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Vitivinicultura (2015), esta variedad lidera la producción argentina, pues más del 35% de las tierras tintas están en su poder. La producción se condensa en Mendoza fundamentalmente, pero hay presencia de Malbec desde Salta hasta Patagonia, pasando por La Rioja y San Juan.

Levanta tu copa de Malbec, y brindemos en este día especial: ¡Salud!

Elizabeth Yabrudy I.